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El diezmo ¿ofrenda, caridad u obligación?

      El Diezmo representa el 10% de los ingresos que son ofrecidos a Dios. No obstante, cada uno está llamado a ofrecer su aporte conforme al máximo de sus capacidades y posibilidades en agradecimiento a Dios por los bienes espirituales y materiales recibidos.

Sus objetivos

1. Fortalecer la identidad y el compromiso cristiano de los laicos, invitándolos a una mayor participación en la vida de la Iglesia. 

2. Lograr que en cada parroquia, a través de una catequesis sobre la generosidad, los fieles descubran que el desprendimiento de sus bienes materiales es parte esencial de su vida cristiana y que la entrega de su Diezmo los lleva a incrementar su co-responsabilidad con la misión evangelizadora de su parroquia. 

3. Alcanzar, a través del Diezmo y la Ofrenda, el autofinanciamiento de las obras evangelizadoras y de promoción humana de cada parroquia. 

Dimensión Religiosa

Representa los gastos para el mantenimiento del templo y sus actividades litúrgicas y pastorales. De esta manera, la comunidad pasa a tener más medios para vivir y profundizar en su fe.

Dimensión social

Los aportes en esta área permiten desarrollar mayores obras de promoción humana. Es así como cada diezmista vive la caridad y la efectiva solidaridad con los hermanos más necesitados: los pobres, los huérfanos, enfermos y viudas.

Dimensión misionera

A través de esta dimensión, el diezmista proyecta su evangelización, por medio del apoyo a las misiones parroquiales, el aporte a la manutención de vocaciones sacerdotales y religiosas y el apoyo a la misión de la Diócesis.

  • Invita a una participación más activa y comprometida del laico en la misión de la Iglesia. 
     

  • Ayuda a vivificar y dinamizar las actividades parroquiales. 
     

  • Despierta la generosidad y la alegría del dar entre los fieles de la parroquia. 
     

  • Permite lograr el autofinanciamiento de las obras evangelizadoras de la parroquia, por el aumento de ingresos por las Ofrendas y el Diezmo. 
     

  • Otorga al sacerdote más tiempo disponible para su misión evangelizadora. 
     

  • Asegura ingresos fijos mensuales que ayudan en la planificación de gastos. 
     

  • Posibilita una mayor proyección apostólica y de promoción humana. 
     

  • Aumenta los aportes de las parroquias a la Diócesis y los Seminarios. 
     

  • Sistematiza y mejora la administración parroquial, informando con transparencia, el balance mensual de gastos a la comunidad
     

EL DIEZMO

• ¿Qué es?
El Diezmo es un aporte mensual que cada fiel realiza con amor, fruto del compromiso personal que tiene con Dios, de Quien reconoce haber recibido todo lo que es y tiene. En agradecimiento por los bienes espirituales y materiales recibidos, opta por ofrecer su Diezmo al Señor. 

• ¿Cuánto debo dar?
El Diezmo representa el diez por ciento de mis ingresos que entrego a Dios. No obstante, estás llamado a ofrecer tu aporte conforme al máximo de tus capacidades y posibilidades. En algunos casos podrá ser más y en otros será menos de ese diez por ciento. 

• ¿Para qué sirve?
A través de tu generosidad, ayudas a cubrir las necesidades de tu parroquia en sus tres dimensiones: religiosa, social y misionera. 

• ¿Para quién es?
El Diezmo que le ofreces al Señor por medio del párroco, en la Pastoral del Diezmo, es para la comunidad a la que perteneces. Esta práctica no es novedad, se encuentra en varios pasajes de la Sagrada Escritura.



LA OFRENDA DE LA MISA

• ¿Qué es la Ofrenda?
Durante la misa, haces entrega de la ofrenda, que simboliza el deseo de brindar toda tu vida al Señor, ofreciéndole ante el altar, tus intenciones, necesidades y esfuerzos. La intención de ofrecerte a Dios, se manifiesta en la contribución que depositas en la canasta. De esta manera te unes a los dones del pan y el vino que serán presentados a Dios, en el altar. 

• ¿Para qué sirve?
La ofrenda sirve para participar más activamente en la celebración de la liturgia y para contribuir con las necesidades de tu parroquia. De esta forma estás ayudando a mejorar los medios utilizados en la celebración litúrgica. 

• ¿Para quién es?
Esta ofrenda es para Dios, por ello se realiza en el marco de la celebración de la liturgia eucarística. El apóstol San Pablo nos exhorta a participar en la misa con nuestra ofrenda de la siguiente manera: "Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros reserve en su casa lo que haya podido ahorrar." (1 Cor. 16,2)



LA CARIDAD

• ¿Qué es la Caridad?
La caridad es una virtud que brota de un corazón sensible a las necesidades del prójimo; la caridad nos solidariza con el sufrimiento de los más necesitados, y nos lleva a servirles con la entrega de nuestros talentos personales, del tiempo y de los bienes materiales. 

• ¿Para qué sirve?
Ella nos lleva a socorrer a nuestros hermanos más pobres en sus necesidades, amándolos como Cristo nos amó, haciéndonos capaces de entregar la propia vida por amor al Señor. Por ello, además de vivir el diezmo y participar con la ofrenda, el Señor nos urge a amarlo a Él en el ejercicio de la caridad al prójimo. 

• ¿Para quién es?
La caridad esta dirigida a nuestros hermanos más necesitados. Ella ve por sus necesidades y procura así el orden de la justicia, de modo que a quien no tenga, no le falte lo necesario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

El Cristiano y el Diezmo
(Tomado del libro "La Vida Responsable" de Cecil A. Ray - ISBN:0-311-46079-8)

"Estimado pastor, extrañamos mucho a nuestra iglesia," escribió una familia que estaba de visita fuera de la ciudad. "Estamos enviando nuestra contribución, lo que nos hace sentir unidos a la iglesia." Se incluía una cantidad de dinero que era su diezmo. Esto representó un sentimiento verdadero. Sus ofrendas los vinculaban con su iglesia, aun en la ausencia. El amor era el motivo, y el diezmo el modelo de su dádiva. 

La guía del creyente sobre cuanto debe dar se encuentra en la idea bíblica de las ofrendas proporcionales. En el Antiguo Testamento el porcentaje fue determinado por un sistema de diezmos y ofrendas. Jesús no estableció la cantidad que se debe dar, pero resaltó los ejemplos de proporciones sacrificiales, tales como el ciento por ciento que dio la viuda y el cincuenta por ciento que dio Zaqueo. Insistió en el espíritu de generosidad. Pablo hizo hincapié en que lo que se da sea una respuesta a la manera como Dios le ha prosperado. Esto sugiere un porcentaje que se aumenta a medida que incrementan los ingresos. 

Mientras las referencias en la Biblia en cuanto al diezmo son escasas, hay mucho que se puede considerar sobre este asunto tomándolo de la Biblia y de la historia. Hay muchas dificultades involucradas al tratar de entender el diezmo. Una razón para esta dificultad es que el diezmo bíblico no es sencillamente que cada persona dé el 10 por ciento de sus ingresos para la obra de Dios. En lugar de eso, es un sistema complejo y cambiante. Otra dificultad es la larga historia que esta incluida. El diezmo de Abraham y de Jacob no era igual al de Israel bajo la ley mosaica. Las practicas de diezmar en los últimos días del Antiguo Testamento y en el tiempo entre los dos testamentos eran también diferentes. 

Una sencilla definición del diezmo es difícil. Los eruditos bíblicos no están de acuerdo. Algunos interpretan que el Antiguo Testamento estableció solo un diezmo. Otros afirman que fueron dos. Y. un grupo aun más grande de interpretes dice que fueron tres. Un hecho es cierto, sin embargo: el diezmar era una idea fuertemente establecida en el día de Jesús. Era un modo de vida. 


 

Por: P. Flaviano Amatulli |  Catholic.net

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